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martes, noviembre 25, 2014

postal Te Amo-click para ampliar


Si algún día me pusieran a elegir entre mi vida y tu, de verdad lo siento mucho yo tendré que elegir a mi vida, porque mi vida eres TU

♥ TE AMO ♥






viernes, agosto 16, 2013

LA EDAD PERFECTA PARA CASARTE

LA EDAD IDEAL PARA CASARSE ESTA ENTRE LOS 27 Y 33 AÑOS HOMBRES Y MUJERES YA QUE EN ESTA EDAD YA TE DIVERTISTE Y TE DEDICASTE A TRABAJAR, SABES LO QUE CUESTAN LAS COSAS Y COMO ES LA VIDA REAL. YA QUE NO ES PARA NADA UN CUENTO DE HADAS! Y TIENES MUY CLARAS LAS METAS Y OBJETIVOS EN TTU VIDA! ASI QUE SI TIENES 30 Y ESTAS SOLTERO, NO TE PREOCUPES, ESTAS EN UNA BUENA ETAPA DE TU VIDA Y DISFRUTANDILA :)

Jacky

viernes, junio 28, 2013

OTRA NAVIDAD SIN FAMILIA!

Mi esposa y yo estábamos sentados a la mesa, los dos solos. En ese instante, no sé ni como, vinieron a mi mente recuerdos de mis padres.
Cuando era joven, durante las fiestas navideñas, tenía un montón de invitaciones para asistir a cenas y fiestas con mis amigos y aunque en casa también teníamos cenas especiales, yo siempre prefería asistir a esas reuniones con mis amigos en lugar de pasar la velada con mi familia.
Mi padre, siempre quiso que toda la familia, al menos el día de Navidad, estuviéramos juntos y por eso siempre nos decía, que dividiéramos las fechas. Que los que ya estaban casados, pasaran la fiesta del Año Nuevo en casa de sus suegros y que los solteros, la pasáramos con los amigos.
Lo único que nos pedía era que la Navidad la pasáramos con él y con mi madre.
¡Nunca le pudimos cumplir!

Mis hermanos ya casados, nunca pudieron. Siempre alegaron que la casa de mis padres estaba muy lejos de sus domicilios, que hacia mucho frío, que había nevado, en fin, siempre excusas.
Los solteros, siempre preferimos salir con los amigos para bailar, divertirnos y beber. ¡Siempre preferimos estar con otras personas, antes que con nuestros padres! 
Nuestras atenciones y afectos siempre fueron para otras personas.

Una noche de diciembre, mi hermano mayor nos convocó a todos los demás, para hacernos saber, que deberíamos pasar más tiempo con nuestros padres, ya que nunca después de haberse casado los mayores, habíamos pasado una Navidad todos juntos.
Ahora con el tiempo, me doy cuenta que mi hermano estaba pasando por lo mismo que mis padres, ya que sus hijos mayores, empezaban a pasar estas fechas con sus amigos y él y su esposa se encontraron solos en Navidad. Todos estuvimos de acuerdo en que pasaríamos la Navidad, en casa de mis padres.
Al enterarse mis padres se pusieron muy felices. Mi padre le dijo a mi madre, que preparara una gran cena. En la casa todo era felicidad.
Mi padre se acercó y me dijo: –Estoy muy feliz hijo, porque por fin voy a tener a todos sentados en la mesa de nuestra casa, como cuando eran pequeños. Quiero ver a mi hijo el mayor sentado a mi derecha y a ti a mi izquierda por ser el más pequeño.
Tu madre estará en el extremo opuesto junto a tus hermanas. Estaba tan feliz y emocionado que me dio un abrazo tan lleno de amor que casi se me saltan las lágrimas.

Todo estaba listo. Eran las 19 horas y les dije a mis padres: –Voy a salir un momento para comunicarles a mis amigos que no pasaría Navidad con ellos, sino con mi familia.
Mi padre dijo: –Haces bien hijo, para que no te estén esperando y me dio una palmada en el hombro, mientras sonreía.

Cuando salí me esperaban dos de mis amigos a los que les comenté que me quedaría con mis padres, pero ellos insistieron en que por lo menos brindara con ellos, para que sintieran que yo estaba allí con ellos. Pero el brindis se fue alargando hasta casi la media noche. Todo el tiempo pensaba que mis hermanos y hermanas ya estarían en casa junto a mis padres, esperándome para empezar.
Por fin con un fuerte sentimiento de culpa por no haberme ido de inmediato, me retiré sin despedirme de mis amigos. Presentía que recibiría algún reproche por parte de mis hermanos y que todos estarían enojados conmigo.

Cuando iba acercándome a casa, me di cuenta que no oía voces, ni cantos, ni risas de parte de mi familia, pensé que por estar fría la noche se encontrarían en el interior de la casa con mis padres, así que entré por la puerta intentando ser discreto, pensando que si me preguntaban les diría que me había quedado dormido.
Cuando abrí la puerta no oí ningún ruido, sólo escuché la conversación de mi padre con una voz quebrada por el llanto diciéndole a mi madre: –No vino nadie, ni siquiera el menor de nuestros hijos que vive con nosotros, está aquí.
¿Qué hemos hecho con nuestros hijos que no quieren pasar con nosotros una noche tan especial? Somos sus padres, esta casa la construimos para ellos con todo nuestro amor, esfuerzo y trabajo. ¿Por qué no nos pueden dedicar un día? Si nosotros les dedicamos toda nuestra vida.
Se oía mucha tristeza en sus palabras, en ese momento no tuve valor suficiente para acercarme.
Seguí oyendo a mi madre que le contestó con unas palabras que aún retumban en mis oídos:
–No te preocupes, los padres tenemos que entender que sólo estamos en el pensamiento de nuestros hijos cuando son pequeños. Pero cuando crecen, ese pensamiento lo ocupan en otras cosas, como el colegio, sus tareas, la diversión, sus amigos, las fiestas y después en el noviazgo, el trabajo, la esposa y sus propios hijos.
Sus ocupaciones y preocupaciones son otras y nosotros no somos parte de ellas. Quédate tranquilo, todo lo que hicimos y les dimos fue por amor. ¿Tú crees que van a preferir pasar la noche de Navidad con un par de viejos que ya no pueden bailar, que ya no tienen gracia ni para hacerles reír y que se quejan por todo? ¡Anda, anímate…! ¡Mira, voy a poner los diez platos sobre la mesa y a medida que vayan llegando les iremos sirviendo!… ¡Quieres ayudarme?

Sentí un enorme nudo en la garganta que no me dejaba respirar, me sentí tan desagradecido, tan mal hijo, tan avergonzado, ¿Cuánto tiempo le he dedicado a otras personas y actividades nada importantes comparadas con mis padres? ¿Cuántas veces he dejado de abrazarlos, besarlos y decirles cuanto les amo?
Salí de donde estaba y abracé a mi padre y le pedí perdón, luego fui con mi madre, le besé sus manos y me arrodillé, ella me acariciaba los cabellos mientras mi padre se secaba las lágrimas y dándome la mano me sentó a su derecha y dijo: –No es necesario que estén todos, uno solo representa a los demás. «Vieja», sirve la cena. ¡Que nuestra familia ha llegado!
Hoy mis hijos no están conmigo y en mi mesa están los dos platos servidos, en cuanto llegue alguno, tan solo uno, entonces mi familia habrá llegado.
«Aprovecha a tus padres en vida. No los descuides, por lo menos no dejes de estar con ellos y
poder abrazarlos y decirles que les amas y agradéceles por todo lo que han hecho por ti»

jueves, junio 13, 2013

Según estudios científicos, los síntomas del enamoramiento, podrían compararse con los que provocarían una dosis de droga en el organismo.
Cuando nos enamoramos, ocurren en nuestro cuerpo una serie de reacciones químicas provocadas por la revolución de las hormonas. Grandes cantidades de estrógenos, testosterona, dopamina, oxitocina y otros neurotransmisores, fluyen en nuestro interior provocando los característicos síntomas del enamoramiento.
De esta manera, el cerebro produce entre otros compuestos feniletilamina, proveniente de la familia de las anfetaminas, que provocan esa sensación de excitación y de hiperactividad casi permanente en los enamorados.
Según afirman los expertos: “el amor puede afectar a los circuitos cerebrales y adormecer las neuronas asociadas al sentido crítico”, esto de alguna manera explica el hecho de que no veamos los defectos de la otra persona durante laetapa del enamoramiento, pero que luego las diferencias suelen aflorar cuando la misma haya pasado.
Los síntomas del enamoramiento incluyen: taquicardia, nerviosismo, aumento de la presión arterial, pensamientos obsesivos que tienen como objeto a la otra persona, poca capacidad de concentración en la tareas, insomnio, pérdida de apetito, entre otros.
Las típicas mariposas en el estómago que se dicen sentir cuando estamos en presencia de la persona de la cual estamos enamorados, o el hecho de no poder quitar de nuestros pensamientos a la persona amada, son algunas de las pautas que  nos revelan que efectivamente estamos atravesando la etapa de enamoramiento.
Sabemos que esta dulce pero revolucionada etapa, no dura para siempre, y como suele pasar, se extingue pasado unas cuantas semanas o pocos meses, para que si todo en la relación de pareja prospera, dar paso a una etapa aún mucho mejor pero también más calma: la etapa en donde se consolida el amor.
Los científicos van más allá, y afirman que si la etapa de enamoramiento dura más de seis meses, podría llegar a transformarse en un amor patológico y hasta podría provocar alteraciones mentales. Exagerado o no, lo cierto es que cuando se entra en la etapa de enamoramiento, podemos llegar a cometer varias locuras.
Los síntomas del enamoramiento son muy similares en todas las personas, algunas lo podrán experimentar en forma más intensa que otras, dado la diferencia en las personalidades, pero seguramente cuando te enamores, podrás sin dudas, identificar este maravilloso y placentero estado.
Tú, ¿cómo te has dado cuenta que te has enamorado?
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♥BIENVENIDOS♥

♥BIENVENIDOS♥ ¿Por qué cerramos los ojos cuando besamos? Cuando lloramos? O cuando soñamos?Porque,las cosas más hermosas no se ven, se sienten en el corazón.

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